domingo, 20 de mayo de 2012
The Music of Friedrich Nietzsche - Albumblatt
Nietzsche se consideraba a sí mismo como un aficionado, pero su pasión por la música lo llevaba, aun con escasos recursos, a persistir en su tarea de compositor. En 1976 la Bärenreiter-Verlag de Basilea publicó, el legado musical de Nietzsche, bajo el cuidado de Curt Paul Janz, uno de sus biógrafos, y allí figuran la totalidad de sus partituras
domingo, 6 de mayo de 2012
Salir de la melancolía
No debería ser un hábito la desazón por las vicisitudes de la vida cotidiana, sin embargo me siento acogido por una melancolía inexplicable. Podría decir tal vez, con exagerada liviandad que no encajo en esta hipócrita sociedad. Es inviable para mi subsistir, sin efectuar un escaneo profundo del entramado social y toda vez que lo realizo se decanta una inaudita podredumbre. Incontrovertiblemente ser una persona perfeccionista va en desmedro del utópico anhelo de felicidad, que es el fin prioritario de todo ser humano. Detesto a la gente que se vanagloria de sus posesiones materiales, armada de altivez y a la vez desalmada, seres esbirros e inescrupulosos que coartan las posibilidades del resto. Lamentablemente hay que lidiar con “ellos” ostentosos de un poder económico que irrisoriamente confunden con jerarquía social siendo en realidad inclasificables, aunque me atrevería a decir que algunos pertenecerían indefectiblemente al grupo de los sociopatas. Ellos creen que el fin justifica los medios y los miedos. Siento que el destino de esta sociedad materialista conspira contra las inquietudes personales que van más allá del mero hecho de cambiar el auto o modernizar la casa. Es una vomitiva obviedad la gente de esta calaña que se convierte en dadivosa, poniendo en evidencia solo una finalidad altruista. Estas cosas no son imperceptibles, al menos para mí e insisto en desbridar el entramado antedicho, pero la sensación es la misma que seria si hiciere snorkel o buceo en las aguas mugrientas del Riachuelo. Nunca seguí a esa masa de gente, desde luego con el riesgo de morir electrocutado al ir en contra de la corriente cada vez más caudalosa. Por eso me tildan de antisocial, pero no es así simplemente no tengo la capacidad camaleónica de mimetizarme con los hipócritas. "Salir de la melancolía"como decía la canción de Seru Giran, esa es la cuestión….
Diego
No debería ser un hábito la desazón por las vicisitudes de la vida cotidiana, sin embargo me siento acogido por una melancolía inexplicable. Podría decir tal vez, con exagerada liviandad que no encajo en esta hipócrita sociedad. Es inviable para mi subsistir, sin efectuar un escaneo profundo del entramado social y toda vez que lo realizo se decanta una inaudita podredumbre. Incontrovertiblemente ser una persona perfeccionista va en desmedro del utópico anhelo de felicidad, que es el fin prioritario de todo ser humano. Detesto a la gente que se vanagloria de sus posesiones materiales, armada de altivez y a la vez desalmada, seres esbirros e inescrupulosos que coartan las posibilidades del resto. Lamentablemente hay que lidiar con “ellos” ostentosos de un poder económico que irrisoriamente confunden con jerarquía social siendo en realidad inclasificables, aunque me atrevería a decir que algunos pertenecerían indefectiblemente al grupo de los sociopatas. Ellos creen que el fin justifica los medios y los miedos. Siento que el destino de esta sociedad materialista conspira contra las inquietudes personales que van más allá del mero hecho de cambiar el auto o modernizar la casa. Es una vomitiva obviedad la gente de esta calaña que se convierte en dadivosa, poniendo en evidencia solo una finalidad altruista. Estas cosas no son imperceptibles, al menos para mí e insisto en desbridar el entramado antedicho, pero la sensación es la misma que seria si hiciere snorkel o buceo en las aguas mugrientas del Riachuelo. Nunca seguí a esa masa de gente, desde luego con el riesgo de morir electrocutado al ir en contra de la corriente cada vez más caudalosa. Por eso me tildan de antisocial, pero no es así simplemente no tengo la capacidad camaleónica de mimetizarme con los hipócritas. "Salir de la melancolía"como decía la canción de Seru Giran, esa es la cuestión….
Diego
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