Confraternizamos en el #DiaDeLaBandera de la misma manera que cuando juega la selección. Claro obviamente ahi inflamos el pecho si escuchamos el himno, con un cuestionable nacionalismo. Tácitamente podríamos hipotetizar con desazón,que somos adalides de la hipocresía, al no ser incontrovertiblemente condescendientes en los actos que forma parte de la cotidianeidad y dudando siempre de aquel que crees que como uno esta igualmente comprometido por una patria mejor. Como diría el Diego, la bandera no se mancha, y sin duda.....lo demás es cotillón
D.D