sábado, 30 de marzo de 2013


A nuestros queridos viejos 

Puedo caminar solo, no necesito de un baston que me sostenga, aunque se que el estara atento siempre por si me tropiezo. Solo pido perdon si no fui capaz de entender su rigidez y actitudes que rozaban en ocasiones la indiferencia en la adolescencia, esa leccion sencilla de psicologia casera, invariablemente me ayudo a madurar como hombre y a poder decir hoy "he crecido" asi que a esta altura de mi vida no tengo nada que reprocharle. No interactuamos mucho, reconozco aun mis falencias comunicativas , tal vez en eso nos parecemos sin dudas. Debo decir que solo tengo palabras de agradecimiento para con el y lo quiero tal cual es con sus defectos y virtudes. Los hijos somos los que tenemos que retribuir a los padres lo que nos dieron, hacerles un homenaje en vida, ayudarlos , son ellos los que involucionan, es la ley de la vida. Muchas gracias por todo

sábado, 23 de marzo de 2013

LA RANA SORDA

Un grupo de ranas viajaba por el bosque y, de repente, dos de ellas cayeron en un hoyo profundo.

Todas las demás ranas se reunieron alrededor del hoyo.

Cuando vieron cuan hondo era el hoyo, le dijeron a las dos ranas en el fondo que para efectos prácticos, se debían dar por muertas.

Las dos ranas no hicieron caso a los comentarios de sus amigas y siguieron tratando de saltar fuera del hoyo con todas sus fuerzas.

Las otras seguían insistiendo que sus esfuerzos serían inútiles.

Finalmente, una de las ranas puso atención a lo que las demás decían y se rindió.

Ella se desplomó y murió.

La otra rana continuó saltando tan fuerte como le era posible.

Una vez más, la multitud de ranas le gritaba y le hacían señas para que dejara de sufrir y que simplemente se dispusiera a morir, ya que no tenia caso seguir luchando.

Pero la rana saltó cada vez con más fuerzas hasta que finalmente logró salir del hoyo.

Cuando salió, las otras ranas le dijeron:"nos da gusto que hayas logrado salir, a pesar de lo que te gritábamos".

La rana les explicó que era sorda, y que pensó que las demás la estaban animando a esforzarse más y salir del hoyo.

MORALEJA

1. La palabra tiene poder de vida y muerte. Una palabra de aliento a alguien que se siente desanimado puede ayudar a levantarlo y finalizar el día.

2. Una palabra destructiva dicha a alguien que se encuentre desanimado puede ser lo que lo acabe por destruir.

Tengamos cuidado con lo que decimos.

3. Una persona especial es la que se da tiempo para animar a otros.